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La verdad sobre Tecún Umán sigue en duda

La verdad sobre Tecún Umán sigue en duda

La verdad sobre Tecún Umán sigue en duda

Digno de por lo menos cinco monumentos en su honor y de un día decretado para conmemorarle como Héroe Nacional. Tecún Umán tiene canción, vals y sus propios poemas, uno de ellos escrito por Miguel Ángel Asturias, otro por Rafael Mérida Cruz-Lascano. El personaje guerrero es un símbolo patrio.

Su historia ha sido tan exitosa que durante 27 años, los guatemaltecos llevaron su retrato –basado en la escultura de Rodolfo Galeotti Torres- en los billetes de 50 centavos.

La presencia del guerrero quiché, como también se le nombra, no logra esclarecer si es solo parte del imaginario o de la verdadera historia de los guatemaltecos.

Sus hazañas se han nutrido de los Títulos de Tierras. Las cuales son narraciones indígenas que mezclaron historia y leyenda, cartas de relación y crónicas españolas.

En las aulas, los guatemaltecos todavía aprenden, la que se supone es la historia oficial, la que dice que Tecún Umán es un príncipe quiché que luchó y murió por defender a su pueblo. Aunque para algunos esto es una prueba de la iniciativa militar de presentar al guerrero como el primer soldado del ejército nacional. Y la representación del personaje en la Danza de la Conquista en Guatemala desde el siglo XVI.

Monumento a Tecún Umán, ciudad de Quetzaltenango – foto por Estuardo Luarca

Los únicos hallazgos

De Tecún Umán o Tecum Umam se sabe poco. La Literatura indígena antigua de Guatemala: la leyenda de Tecum, asegura que son estrictamente dos los textos indígenas antiguos accesibles para los estudiosos contemporáneos, que contienen la leyenda de Tecum.

Uno de ellos es el Título del Ahpop Huitzitzil Tzunún, el otro el Título de la Casa IxcuÍn-Nehaib. Aunque también se habla de que podrían encontrarse citas en el Título Xecul Ahpopqueham, pero no existe el texto original, solo una transcripción que supone hizo Francisco Fuentes y Guzmán.

En ambos títulos se narra la famosa batalla en los Llanos del Pinal, cerca de Xelajú, actual ciudad de Quetzaltenango. Sobre eso dice:

-“y de allí (palahunoh), (el Adelantado)…salió́ al paraje de Chipach, y entonces vino el capitán Don Tecún con muchedumbre de gentes, armados, a presentarse a batalla con el señor, trayendo treinta y tres banderas del rey del Quiché, don Quicab, y saliendo al encuentro Don Pedro de Alvarado, se dio la guerra en medio del Pinal, en donde con tanta bizarría se embistieron ambos ejércitos, que fueron muchos los muertos de la parte del rey del Quiché. Tres veces voló́ Don Tecún al cielo, en figura de pájaro muy galán con tres coronas; una de oro, guarnecida de esmeraldas; otra de oro solo, y otra de lucidas piedras, y en las tres voladas que dio, en la primera no hizo nada, en la segunda derribó y arrancó la cabeza del caballo del dicho Don Pedro de Alvarado, juzgando haberlo matado; en la tercera, rabioso, se estacó y murió́ en la lanza de dicho señor Don Pedro de Alvarado”.

Roberto Gonzalez Goyri (1,924- 2,007) creador de la escultura de Tecun Uman de 6.5 mts – foto proporcionada por Jorge Valenzuela

Otro texto dice:

-“y luego empezaron a pelear los españoles con los diez mil indios que traía este capitán Tecum consigo y no hacían sino desviarse los unos de los otros, media legua que se apartaban luego se venían a encontrar; pelearon tres horas y mataron los españoles a muchos indios, no hubo número de los que mataron, no murió́ ningún español, solo los indios de los que traía el capitán Tecum y corría mucha sangre de todos los indios que mataron los españoles; y esto sucedió́ en Pachah.

Y luego el capitán Tecum alzó el vuelo, que venía hecho águila, lleno de plumas que nacían… de sí mismo, no eran postizas; traía alas que también nacían de su cuerpo y traía tres coronas puestas, una era de oro, otra de perlas y otra de diamantes y esmeraldas. El cual capitán Tecum venía de intento a matar al Tunadiú que venía a caballo y le dio al caballo por darle al Adelantado y le quitó la cabeza. No era la lanza de hierro sino de espejuelos y por encanto hizo esto este capitán. Y como vida que no había muerto al Adelantado sino el caballo, tornó a alzar el vuelo para arriba, para desde allí venir a matar al Adelantado. Entonces el Adelantado lo aguardó con su lanza y lo atravesó́ por el medio a este capitán Tecum.”

Se han realizado análisis para intentar descubrir lo que en realidad quieren decir estas palabras. El texto Una aproximación al análisis textual-estructural de la neo-leyenda de tecum, es una muestra de ello.

En él se señala que las narraciones están inundadas de sucesos no consecutivos, de personajes con características incluso mitológicas, algo similar a lo que se encuentra en libros como el Popol Vuh.

El análisis insinúa que estos textos referidos sobre Tecum engrandecen ciertos aspectos y esconden a propósito la realidad de una lucha entre autoridades.

La Sociedad de Geografía e Historia, por su parte establece que fue el 12 de febrero de 1524, en los Llanos del Pinal, cuando se enfrentaron en batalla el guerrero quiché y Pedro de Alvarado.

El historiador Julio Cambranes ha explicado que desde Utatlán, ciudad-estado k’iche’, se controlaba la mayor parte del actual territorio guatemalteco. Él apoya la teoría de que Tecum Umam no fue un mito sino un jefe militar indígena y que se enfrentó a los invasores españoles y con los aliados.

Monumento – a Tecún Umán en Santa Cruz del Quiché – foto por Jose Gonzalez

Mito o realidad es un símbolo patrio

Pese a la ausencia de pruebas científicas que aseguren la existencia de Tecún Umán, el Congreso de la República de Guatemala lo declaró Héroe nacional y símbolo de la nacionalidad guatemalteca, en el decreto 1344, el 22 de marzo de 1960.

En la misma publicación giró instrucciones para que el 20 de febrero de cada año se honrara su memoria. Ordenó que se le elaboraran monumentos. Y aunque no se tuviera una imagen, fue el escultor Rodolfo Galeotti Torres quien le puso rostro al guerrero quiché.

A Tecún Umán en calidad de héroe nacional se le han otorgado privilegios. En 1964, el decreto 265 de la Ley de Especies Monetarias, hizo circular los billetes de 50 centavos con la efigie de Tecún Umán, siempre inspirados en la escultura de Galeotti.

El Premio Novel de la Literatura, Miguel Ángel Asturias, también se inspiró con la historia, se lanzó a escribirle un poema. Lo mismo hizo Rafael Mérida Cruz-Lascano. Mientras que el músico Julián Paniagua le obsequió el vals a Tecún Umán.

La verdad sobre Tecún Umán sigue en debate. Y mientras eso sucede el Ministerio de Cultura y Deportes no tiene inconveniente en mantener su imagen como símbolo de orgullo, fuerza y valentía.

Monumento – Tecún Umán – Maynor Marino Mijangos

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