Annabella La primera mujer presidenta en la Cruz Roja Guatemala

Annabella Folgar tiene 25 años de dedicarse al voluntariado. El 24 de mayo de 2003 se convirtió en la primera mujer de la historia de la Cruz Roja Guatemala que ocupaba el cargo de presidenta de la institución.

La guatemalteca ha sido condecorada como la mejor voluntaria del mundo.

 Por Sandra Martínez

Annabella Folgar Bonilla es una guatemalteca altruista de 62 años. El amor al prójimo y la satisfacción de sentirse útil para los demás la llevó a dedicar su vida como voluntaria.

En la Cruz Roja de Guatemala comenzó a trabajar en la década de los noventa.  Pero también perteneció a la Junta de Gobierno en Ginebra durante ocho años, tras una elección que se realizó en Kenia y otra en Australia donde 190 países votaron para que Annabella como voluntaria perteneciera a tan prestigiosa Junta de Gobierno.

Annabella durante cuatro años ha sido presidenta del Comité Regional Interamericano (CORI), el que dirige a las 35 Cruz Roja de América Latina.

Fuera de Guatemala

Su trabajo como voluntaria la ha llevado a participar en el rescate de personas afectadas en desastres a nivel internacional. En Quito, Ecuador tuvo la oportunidad de ayudar durante la emergencia del volcán de Tungurahua y el Guagua Pichincha. De la misma forma logró rescates durante la tragedia que dejó el terremoto de 2010 en Haití.

 

A nivel nacional se ha involucrado en los rescates que dejaron el huracán Mitch en 1998, el Stan en 2005, la tormenta Agatha de 2010, el deslizamiento de tierra en El Cambray II en 2015, el terremoto de San Marcos en 2012 y recientemente en la erupción del Volcán de Fuego el 3 de junio de 2018.

 

Su gestión como voluntaria la ha llevado también a países como Corea, Noruega, España, Suiza, Austria, Francia, Estados Unidos, Centroamérica, Argentina, Ecuador, Colombia,  República Dominicana, Turquía y Dubái.

photo 2018 07 30 18 51 47 1 - La primera mujer presidenta en la Cruz Roja Guatemala

Orgullo chapín

 

Una de las vivencias que recuerda emotivas fueron las  dos medallas de oro que le otorgaron. Una en Granada, España 2006 de manos de la Reyna Sofía como “La Mejor Voluntaria del Mundo” y la otra en Victoria por el Proyecto de VIH en América Latina.

 

María de Los Ángeles Rossell Ramírez, Directora de Comunicación Social de Cruz Roja Guatemalteca, explica que cuando Folgar participa en la Junta de Gobierno que se realiza cada año junto a las sociedades de la Cruz Roja, aprovecha para exponer el trabajo que realiza la institución. Gracias a eso logra conseguir atención médica y donaciones.

“Yo nací con el deseo de servir y así lo he hecho desde pequeña, tengo unos padres que me enseñaron a amar a las personas que lo necesitan con el único fin de ayudar. El servicio voluntario me nació en el momento que llegue a Cruz Roja y vi la necesidad de muchos  voluntarios que trabajaban con amor.  Yo ya lo había hecho desde niña con mi padre Daniel Folgar y mi madre Zoila de Folgar que siempre sirvieron a las causas necesitadas. Por eso  para mí es natural hacerlo.

 

En Cruz Roja Guatemalteca la confianza la gané con el trabajo que realizo, con transparencia, amor, servicio y lealtad a lo que hago. A los que deseen ser voluntarios solo les puedo decir que lo único que hay tener es la voluntad y el amor de servicio al prójimo”, concluyó Folgar.

Publicidad