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La leyenda de Pie de Lana

La historia de este personaje del siglo XVIII es parte de la tradición oral del Centro Histórico de la ciudad de Guatemala.

Por Javier Choc Carrillo

Juan de Montejo o “Pie de Lana” fue un personaje creado por el escritor guatemalteco José Milla y Vidaurre, en su novela La Historia de un Pepe. Pero no solamente se quedó como un personaje ficticio, según los relatos de antaño dicho individuo sí existió.

Del siglo XVIII

Cuenta la historia que Pie de Lana  saqueaba las casas del Centro Histórico en el siglo XVIII. Robaba a las personas que pertenecían a la clase alta y con el botín ayudaba a las personas de escasos recursos.

Su sobre nombre se debía a que para ingresar a los hogares utilizaba varios pares de calcetines para no ser escuchado. También usaba una capa de color negro y un sombrero ancho que le cubría hasta los ojos.

Además de ello los describían como un hombre delgado, habilidoso y sigiloso casi como un gato.

Historias

Se dice que en una ocasión Pie de Lana entró a robar a una casa del Barrio de la Parroquia. Se subió por una de las barandas de la ventana de dicha residencia.

Pero al momento de entrar un perro se dio cuenta de la presencia y estaba a punto de atacarlo, pero cuando Pie de Lana lo vio, sacó un objeto de su capa y se lo entregó al perro con lo cual logró distraerlo, ingresó a la casa, robó joyas y dinero.

De lo robado Pie de Lana encontró a una mujer del otro lado de la ciudad, que lloraba porque no tenía dinero y él le entregó uno de los collares que había tomado.

En otra ocasión Pie de la Lana encontró a un niño que lloraba y le preguntó la razón de su llanto y este le contó que había perdido el dinero que su mamá le había dado para comprar pan y leche en apuestas. Pie de Lana sacó de sus bolsillos dinero y se lo entregó al muchacho pero sin antes decirle: “Por tu honestidad te ayudaré, quienes mienten no merecen mi ayuda”.

Aparición en la Casona

Son varias las historias que existen sobre este personaje. Se dice  que la residencia de Pie de Lana era la Casona en la 8a avenida de la zona 1. Lugar donde trabajaba Josefa quien un domingo por la mañana salió de paseo y cuando regresaba a su trabajo  encontró a un señor que le acompañó.

Ella amablemente le invitó a pasar a tomar una limonada, él le contó que había vivido en esa casa y su esposa había muerto justo allí. El extraño tomó el vaso de limonada que Josefa le había servido lo bebió con mucha ansia, se encontraban conversando cuando tocaron la puerta.

Las apariciones

Josefa pidió disculpas y se dirigió a abrir la puerta, era la tía de don Paquito, el dueño de la Casona, quien llegaba a almorzar con ellos cada domingo. Abrió la puerta saludó y les contó que adentro estaba un señor que había sido el dueño anterior de la casa.

Pero la tía de don Paquito le contestó que el último dueño de esa casona murió hace más de cien años. Y al llegar el momento de presentarlo el señor ya no estaba, solamente el vaso con limonada aún lleno.

Josefa recordó que el extraño le había dicho que en el parqueo se encontraban dos recipientes de barro con dinero. Doña Julia Josefa y un mozo que habían llamado para desenterrar las vasijas las encontraron y la sacaron donde estaban escondidas.

Al romperlas salieron de los recipientes trozos de carbón y doña Julia le dijo a Josefa: – Ve mija, fuiste muy babosa, la suerte era para vos, y como nos contaste esto, la suerte se te fue…

Josefa recordó que su abuela le había contado la historia de Pie de Lana y que él se aparecía en ese lugar, pero ella por el susto renunció y ya nunca más volvió a la Casona.

Muerte de Pie de Lana

La novela Historia de un Pepe señala que Pie de Lana fue condenado a la horca por sus crímenes y fue ejecutado en el Cerrito del Carmen, antes de dar cumplimiento a su sentencia pidió perdón a su hijo Gabriel y a su esposa.

Después de esto los vecinos del Cerrito dicen que aún por las noches se puede ver el cuerpo de Pie de Lana, colgado de uno de los árboles y por eso lo han bautizado como El árbol de Pie de Lana.

Colectivo cultural

Dicho personaje ha inspirado el nombre del Colectivo Pie de Lana, esta institución realiza recorridos guiados en el Centro Histórico, festivales artísticos y también representaciones de las leyendas del país para el día de los muertos en el Cerrito del Carmen.

Pie de Lana para algunos villano, para otros héroes, pero sin duda alguna este personaje y su historia son parte del legado de la tradición oral del Centro Histórico de la ciudad de Guatemala.

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