Tito Mendoza, un virtuoso violinista guatemalteco

Por su alto nivel artístico ganó una beca para estudiar música en Paris Francia.

 

Por Sandra Martínez

 

Tito Misael Walter Mendoza Corea es un virtuoso violinista guatemalteco de 18 años de edad. Se graduó de Bachiller en Dibujo Técnico y Construcción. Su primer contacto en el mundo de la música fue cuando tenía ocho años de edad.

 

Su pasión por el violín lo hace madrugar todos los días.

Dedica siete horas de su día para practicar la disciplina. Su intensa preparación en la música le permitió ganar una beca que obtuvo por invitación de la Asociación “UNLAPAR” (Un latinoamericano en París).

Esta asociación le da la oportunidad de estudiar en Europa y especializarse para el desarrollo de alto nivel, además de compartir con otros maestros reconocidos en Francia.

Para lograr la clasificación a esta beca, Tito participó en una rigurosa competencia junto a otros 17 estudiantes.

La competencia se llevó a cabo en Guatemala, con la presencia de maestros que vinieron de Francia a hacer un campamento y al finalizar realizaron un recital donde el alumno más destacado, sería elegido para llevárselo a Francia.

Quinto estudiante beneficiado

Esto convierte a Tito en el quinto estudiante que se beneficia con este proyecto gracias a su nivel de desempeño.

 

“La técnica que se da en el Centro Cultural Municipal es grandiosa, en mi caso el maestro Gabriel Paredes Gil que también estudio en Francia,  ha sido de quién aprendí sobre el violín. Muchos de los conocimientos que él me ha dado los aplique en el campamento y esto me sirvió para darle sentido a la pieza y creo que a eso se debe mi clasificación”, comenta Tito.

Preparación en varios géneros 

Tito se ha dado a conocer por su solida preparación e interpretación de varios géneros musicales: clásico, de películas, rock, pop, tangos, vals, hip hop, bohemia, Rhapsody de Queen, de los Beatles, Héroes del Silencio y ha aprendido a improvisar.

 

A tocado en concierto con grandes solistas internacionales como el italiano David Alognan, con quien también ha recibido clases; con la violinista Liina Leijala de Vienna, con el músico estadounidense Robert  Debbaut que vino como director invitado de la orquesta para hacer un concierto en el Conservatorio Nacional de Música.

 

El talento de la familia

Tito es un joven de escasos recursos económicos, es el segundo de cuatro hermanos. Su padre es taxista y su madre ama de casa. Tanto su papá como sus tíos son músicos empíricos y todos son miembros del grupo de alabanza de la iglesia a la que asisten.

 

 “A pesar de las grandes dificultades que uno puede tener en la vida se puede luchar y buscar ser una mejor persona. Yo he tenido problemas muy fuertes, pero siempre he demostrado un millón de veces que no hay que rendirse. Uno de mis principales problemas ha sido el transporte en la noche porque es caro, hay noches que he visto llorar a mis padres porque no tienen dinero. Varias veces no me querían dejar entrar al colegio por falta de pago y esa ha sido mi lucha. Pero estoy seguro que algún día mi situación mejorará y podré apoyar a mi familia”, sonríe el joven estudiante.

Su historia

La historia de este joven violinista empezó cuando estudiaba la primaria en la Escuela Mixta la Barreda Zona 18, casualmente a la par funcionaba la Escuela de Música el Núcleo que pertenece al Centro Cultural Municipal. Como amante de la música su papá lo inscribió con Gerber su hermano mayor que ahora tiene 20 años y juntos empezaron a destacar.

img 848 - Tito Mendoza, un virtuoso violinista guatemalteco

Antes de finalizar la entrevista Tito comenta que ahora recién se integró otro de sus hermanos en la escuela de música para aprender a tocar flauta. El próximo año entrará el más pequeño y eso le da mucha alegría porque cuando están todos en la casa cada quien se pone a tocar y cuando alguien se equivoca entre todos los corrigen porque la mayoría saben tocar y son una familia muy feliz.

 

Por eso invita a la juventud y a la niñez que si tienen mucho tiempo libre, que se inscriban en la escuela para aprender a cantar o a tocar algún instrumento musical. “Aquí el tiempo se pasa rápido, si quieren hacer algo bueno para su vida y que les ayude a aumentar sus capacidades físicas se los recomiendo deben hacerlo”, concluyó.

 

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